Pobreza alta y alimentos dolarizados, explican el porqué de una de la crisis alimentarias más feroces de la historia

Política 16 de septiembre de 2019 Por Asser Noticias
Desde la usina de ideas de Alberto Fernández advierten que el proyecto de declaración de la Emergencia Alimentaria “no resuelve el problema del hambre que es mucho más estructural”. No obstante, destacan que habilite dispositivos legales para paliar la problemática. De cara al tratamiento en el Senado, se muestran optimista pero advierten: “Sería un quemo que no voten la ley”.
5d7fa88d06131_750x421

Dialogamos con dos referentes de Alberto Fernández, sobre la problemática alimentaria. El sociólogo Alex Roig, de la Usina del Pensamiento Nacional y Popular, explicó las razones del porqué la actual problemática en torno a la accesibilidad de los alimentos es distinta a la de otros años. En tanto, Martín Navarro – del Movimiento Evita y el Espacio Atahualpa -  expresó que “el hambre genera indignación porque es un tema que no tiene ideología”.

                                                                        PUBLICIDAD

                                

Roig destacó que “lo que propone la ley (de declaración de Emergencia Alimentaria) es frenar la caída” de las condiciones de accesibilidad a los alimentos. A su entender, “no resuelve el problema del hambre que es mucho más estructural y profundo”. “El problema no se soluciona con el aumento del 50 por ciento del presupuesto para las partidas. Hay que remarcar que es una medida de emergencia y lo que hace la ley es habilitar dispositivos legales para facilitar que el Ejecutivo haga lo que tenga que hacer pero no termina con el problema”, remarcó el sociólogo francés.

Para Navarro, la iniciativa presentada por el diputado Leonardo Grosso “transparenta un tema que viene sucediendo hace muchos años pero a partir del gobierno de Cambiemos se incrementó notablemente”. “El hambre es una deuda de la política”, remarcó el dirigente del Evita al tiempo que remarcó que “gracias a los movimientos sociales quienes a través de algunos diputados que tienen representatividad en el Congreso instalaron el tema sobre la necesidad de que la garantía de los alimentos sea una política de Estado”.

La semana pasada tras el contundente reclamo de urgencia de todos los sectores políticos opositores, de espacios de la sociedad civil, la Iglesia y las provincias, la Cámara baja dio media sanción al proyecto de ley de Emergencia Alimentaria, con 222 votos positivo, ninguno negativo y sólo una abstención. La medida era el reclamo más urgente por parte de los diversos sectores políticos y sociales para paliar la crisis – demanda que se potenció tras la devaluación post-PASO -, lo cual motivó a que el Congreso vuelva a sesionar tras 77 días y al macrismo a acompañar la iniciativa.

Roig insiste en que la medida “no resuelve la problemática porque en la actualidad a diferencia de otras crisis económicas, en estas se está frente a pobreza alta y precios de alimentos también altos”. “Factores que en otras crisis no se conjugaban. Por eso, tenemos una de las peores situaciones de hambre en la historia de Argentina”, lamentó el dirigente de la Usina del Pensamiento Nacional y Popular al remarcar que “cerca del 20 por ciento de personas en el país están comiendo solo una vez al día, con lo cual la situación es muy preocupante”.

                                                                             PUBLICIDAD

                                     

“No obstante, esperamos que la sanción tienda a frenar la profundización del problema, mejorar las condiciones actuales y le permita también a la sociedad argentina tomar conciencia de la desigualdad social”, enfatizó.

Y denunció: “Si el alimento está caro es porque está dolarizado. Hay un modelo de negocio alimenticio que es causante del hambre”.

SOBRE LA POSICIÓN DEL GOBIERNO

Pese al consenso alcanzado en Diputados, la iniciativa había sido vapuleada por algunos oficialistas. En el Ejecutivo, funcionarios como Patricia Bullrich arremetieron contra los movimientos sociales: “Si tienen hambre, que vayan a los comedores”. En tanto, el secretario de Cultura, Pablo Avelluto, había sostenido que la declaración “era un slogan de campaña”. De hecho, tras obtener media sanción la problemática fue relativizada por el diputado Héctor “Toty” Flores, allegado a Elisa Carrió, al sostener que el “hambre es un concepto y cada uno lo siente como quiere”.

Consultados sobre tales declaraciones y ante el hecho de que el macrismo se negó a sacar la iniciativa por decreto, Roig remarcó que “habría que indagar porque algunas personas del gobierno actual no están dispuestos a poner los recursos necesarios para paliar la situación actual”. “Está claro que en el Legislativo todas las fuerzas políticas, incluyendo el PRO, participaron de la ley. No obstante, en el Ejecutivo la disposición no fue la misma porque esto se hubiera podido resolver por decreto hace tiempo”, lamentó.

                                                                       PUBLICIDAD

                                   

Roig consideró que “efectivamente hay un cierto desprecio e indiferencia en lo que padecen los sectores populares”. A su entender, “asumir en los discursos el nivel de hambre que hay en Argentina es asumir un fracaso político rotundo de la gestión”. 
Para Navarro, algunos funcionarios y legisladores del oficialismo 2siguen totalmente desconectados de la realidad” y “eso habla de una falta de respeto sobre millones de argentinos que no están pudiendo cumplir las cuatro comidas”. “Genera indignación porque el hambre no es un tema que no tiene ideología”, criticó el dirigente de Espacio Atahualpa.

EXPECTATIVAS ANTE EL TRATAMIENTO EN EL SENADO

El miércoles se prevé el debate en la Cámara alta. “El resultado va a ser positivo, sería un escándalo que no lo fuera”, recalcó Roig al remarcar: “Espero que sea con la mayor celeridad posible porque si bien los 8 mil millones de pesos no resuelven el problema estructuralmente, por lo menos es mucho mejor que nada y contribuyen a que millones de argentinos puedan comer”. “Espero que su tratamiento sea rápido”, agregó. 

En tanto, Navarro advirtió: “Si alguien quiere especular es un quemo que no voten la ley”. “Hay cerca de 6 millones de personas que están teniendo problemas de alimentos y sufriendo hambre. Si uno hace el análisis de los gastos que tiene el Estado. 8 mil millones de pesos es un recurso que puede manejar el jefe de Gabinete a través de sub-ejecuciones. De hecho, prácticamente es nada con los intereses que se están pagando por las Leliq que son 3 mil millones de pesos por día”, aseveró.

                                                                             PUBLICIDAD

                             

fte. polarg 

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar

"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman