Cuarenta minutos de cadena nacional para contar una realidad que solo existe en su limitada y pobre realidad interior.

Política 05 de diciembre de 2019 Por
Mauricio Macri utilizó ese tiempo sólo para autojustificarse, elogiarse a sí mismo y para reiterar que deja un país mejor que el que encontró.
Macri-cadena

Macri mencionó algunos ejes en torno de los cuales dice que giró su gobierno en estos cuatros años, en particular la independencia judicial, la libertad de expresión y el funcionamiento del estado, justamente temas sobre los cuales él y la mayoría de sus funcionarios están severamente cuestionados.

En materia económica hablo de temas relacionados con la producción y exportación de petróleo y gas, inversiones en el área que jamas se vieron y que hacen que la distribución de la generacion eléctrica funcione precariamente. Vale recordar el apagón del mes de junio que dejó sín luz a todo el país y dos naciones limítrofes.

                                                                 PUBLICIDAD

                                     

No tiene demasiado sentido en esta crónica abundar tanto en los temas a los que se refirió porque ninguno resiste el contraste con la realidad como sí destacar aquellos a los que no se refirió siquiera tangencialmente.

Menos de tres horas antes de su discurso, se dieron a conocer los números de la pobreza: 48,1 por ciento creció en el tercer trimestre y la indigencia poco más del 8 por ciento, equivalentes a 16 millones de personas que están absolutamente fuera del sistema.

El presidente Mauricio Macri utilizó por primera y única vez la cadena nacional de radio y televisión para brindar un mensaje al país con el que pretendió hacer un balance de gestión pero de un país que sólo existe en su pobre realidad interior.

No habló de la industria, que ha quedado absolutamente destruida, al punto que en el último encuentro de la UIA ,muchos de los participantes se retiraron antes de su discurso. Y el titular de la entidad le dedicó un discurso sumamente crítico.

                                                            PUBLICIDAD

                                   

No habló de la paralización de las industrias militares, de las obras de infraestructura, de salud ni educacion, de la falta de medicamentos y la ausencia de vacunas. No habló de la política monetaria ni del monstruoso endeudamiento que somete a varias generaciones de argentinos.

En resúmen, el presidente Macri habló solamente de lo que él y su entorno miran y creen que es la verdad. La gente, en cambio, sufre las consecuencias de un modelo económico, político y social que en cuatro años dejó al país en ruinas.

Un mensaje penoso, mentiroso, fragmentado, sesgado y que sólo apuntó a una autojustificación de su paso por el gobierno. En fin es lo que se voto por cambiar

                                                          PUBLICIDAD

                               

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar

"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman