Tregua en la guerra comercial

Internacionales 29 de enero de 2020 Por Asser Noticias
La disputa en lo que respecta a América Latina es por el mercado, pero sobre todo por el control de la información. Quien triunfe logrará imponer una gran influencia por sobre la región
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El miércoles pasado, Donald Trump y su homologo chino Xi Jinping parecieron establecer una especie de cese del fuego simbólico, cuando se saludaron con un afectuoso apretón de manos en el Foro Económico Mundial que se celebra anualmente en Davos.


La guerra comercial que enfrenta a Estados Unidos con la República Popular China desde, por lo menos, comienzos de 2018, probablemente ingrese en una nueva fase de calma. Sin embargo, no hay demasiados indicios de que el enfrentamiento vaya a terminar en el mediano plazo. Especialmente lo que tiene que ver con el control de los mercados latinoamericanos, y con quién logra imponer la tecnología del 5G primero. Esto tiene su correlato en que quien resulte triunfador de la contienda, además, es quien se queda con los datos.

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Trump ha hecho de China una parte fundamental de su discurso en lo que respecta a materia comercial, tanto durante la campaña como lo largo de su presidencia. El tema lo obsesiona como pocos, al mismo tiempo que parece admirar el estilo de ejercer el poder casi absoluto de su contrincante.

La disputa en lo que respecta a América Latina es por el mercado, pero todo por el control de la información. Quien triunfe lograría imponer una gran influencia por sobre la región. Y Estados Unidos no parece dispuesto a permitir que China le gane terreno en lo que aún considera su propio “patio trasero”.

El gigante asiático se ha convertido en los últimos años en uno de los principales socios comerciales de la región, disputando la hegemonía estadounidense más rápido que lo esperado. La decisión de los gobiernos tanto de Xi como de Trump, por ahora, parece ser la de bajar las tensiones. No obstante, la disputa permanece latente y hay pocas posibilidades de que cualquiera de los dos esté dispuesto a ceder en un enfrentamiento en el que ambos se ven con grandes chances de triunfar por sobre el otro. La carrera tecnológica es el centro de todas las disputas.

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Mientras esto sucede, Donald Trump y la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunciaron de manera sorpresiva un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE). La sorpresa fue tan grande que incluso encontró desprevenidos a importantes funcionarios europeos.

El eurodiputado alemán Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara, incluso aseguró:

“Honestamente, no entiendo nada. Hablé ayer con miembros de la comisión de alto nivel, y tampoco lo entienden”. Por su parte, el ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, descartó la posibilidad asegurando la voluntad de “no firmar acuerdos con un país que rechace el acuerdo de Paris sobre el Cambio Climático”. Por lo visto, todo parece apenas una declaración política de Trump y von der Leyen, buscando espectacularidad mediática, sin mucho correlato con lo que pueda pasar en la realidad.

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El conflicto por el 5G entre el gobierno estadounidense y la mega empresa china Huawei sigue siendo un tema importante en la agenda. El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, se reunirá con el ministro de Finanzas británico, Sajid Javid, para avanzar en negociaciones respecto de un acuerdo de libre comercio entre ambos países.

La cuestión sobre el uso de tecnología china, especialmente las redes de 5G, será un tema central en la agenda bilateral. La relación del gobierno estadounidense con la UE se encuentra en un momento de tensión debido a que Mnuchin amenazó con imponer gravámenes de hasta 25% a los productos europeos si la UE insiste en imantar una tasa a las empresas de servicios digitales. En ese contexto pueden leerse las declaraciones de Trump sobre un supuesto acuerdo de libre comercio con la UE que tiene prácticamente nulas posibilidades de concretarse, menos aún en las próximas semanas.

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Trump enfrentará elecciones para intentar renovar su presidencia para un segundo mandato en noviembre próximo. Mientras que Xi Jinping tiene el Congreso del Partido Comunista de China en 2021. Las dos son pruebas de fuego para ambos mandatarios, quienes pretenden seguir en el poder de sus respectivos países.

El panorama parece, por lo pronto, mucho más incierto para Donald Trump, quien deberá ganar unas elecciones que se presentan complejas.
Estados Unidos se encuentra en un grado de polarización tan alta que sólo tiene parangón
con lo sucedido a finales de los 60 y comienzos de los 70 con las protestas por la guerra de Vietnam y el escándalo Watergate que terminó con la presidencia de Richard Nixon. Trump está enfrentando su propio impeachment sin posibilidad alguna de ser destituido, pero con un desprestigio creciente sobre su figura.

En cambio, todo parece más fácil para Xi Jinping . En su segundo mandato logró consolidar su poder, convirtiéndose en el líder chino más importante desde los tiempos de Deng Xiaoping o incluso Mao Tse Tung. Todo indica que seguirá en el poder más allá de 2021. Estará por ver-
se si el enfrentamiento con Trump continuará o si la pelea será con otro.

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fte.Comyjusticia

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"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman