Palazzo: El rockero del poder súplica por más subsidios

Política 04 de mayo de 2020 Por Asser Noticias
José Domingo Palazzo es hijo de un ex alto funcionario de la dictadura y del gobierno de Carlos Menem, actualmente explota un edificio público “La Plaza de la Música”, propiedad de la provincia de Córdoba, de casi diez mil metros cubiertos y paga sólo 11 mil pesos de alquiler. Un colectivo de trabajadores de la cultura cordobesa salió a cruzarlo-
jose-palazzo-organizador-del-cosquin-rock-20190212-640930

Además no paga el impuesto inmobiliario urbano. Tampoco ingresos brutos por los tickets que allí se venden, y ni siquiera el impuesto a los sellos que llevan sus contratos para los show. Aprovechando ahora el Covid-19, hizo una presentación ante el flamante intendente de Córdoba Martín Llaryora, pidiendo una desgravación total de la actividad del espectáculo y condonaciones de deudas

En  medio de la pandemia del Covid-19, el productor de espectáculos  internacional José Domingo Palazzo, hábil pescador, manager de Charly García y de  La Renga entre otros, es además  el  titular de la firma “En Vivo Producciones S.A.” y dueño en los hechos de “Córdoba Club S. A.”

                                                                   PUBLICIDAD

                                           

El 30 de marzo pasado, apenas diez después de decretada la cuarentena,  Palazzo, el de Cosquín Rock, cuyos negocios se extinguieron con la prohibición a reunirse,  efectúo una apurada presentación con varios errores ortográficos al flamante intendente peronista de Córdoba, Martín Llaroyora.

Arrogándose el nombre de “cientos” de actores culturales de Córdoba, exigió medidas “INDISPENSABLES E INMEDIATAS” (SIC) para sostener estas “industrias sin chimenea” que son las productoras de espectáculos, que “subsisten su día a día sin ningún tipo de apoyo o plan por parte del estado”.

El empresario arguye en su presentación,  que “queremos hacerle llegar -a los fines de facilitar la toma de medidas económico paliativas para nuestro sector- una serie de implementaciones, sin las cuales consideramos difícil la vuelta a la actividad de nuestros locales y por ende, la vuelta al trabajo de cientos de trabajadores y trabajadoras, tanto directos como indirectos, sin siquiera contemplar a personas dependientes de aquellos rubros asociados que se impulsan con nuestro normal funcionamiento”.

Acompañado por Juan Manuel Rodriguez Vargas, representante del Grupo Dinosaurio, propiedad del empresario Euclides Bugliotti, otro viejo operador del poder cordobés propietario del Orfeo Superdomo, un estadio y centro  de espectáculos de 17 mil metros cuadrados cubiertos, el rockero  Palazzo pide puntualmente cuatro codiciosas medidas:

1-“Suspensión del pago del impuesto inmobiliario como así también de todo aquel que grava los bienes     destinados a la producción, como por ejemplo rodados.”
2-“Suspensión del pago de permisos municipales por el plazo de 24 meses, una vez retomada la actividad.”
3-“Cancelación de deudas anteriores.”
4-“Suspensión del pago de la tasa municipal  asociada al nivel de facturación cuando se reanude la actividad por       un término de 24 meses.”

Estas medidas no son otra cosa que una desgravación total a la actividad del espectáculo por parte del municipio cordobés. Casi iguales a las que el creador del Cosquín Rock logró con el gobierno provincial, gracias a dos leyes de su íntimo amigo el gobernador De la Sota (Nº 10.036 y 10.032).

Con las que la Provincia  eximió a la “industria del espectáculo”, cuyo principal actor es Palazzo, del pago del  4% de ingreso brutos por la venta de tickets; del impuesto inmobiliario urbano por el edificio de la Plaza de la Música, por la cual paga un canon irrisorio; y del pago del impuesto a los sellos a la hora de la contratación de los artistas.

                                                                   PUBLICIDAD

                                             

Con eventos "que no le hacían asco a nada" con tal de recaudar, dado que más allá de lo musical, iban desde ferias francas tipo La Salada, hasta exposiciones pornos sexshop, que poco tienen que ver con la actividad cultural, adicionó el año pasado bajo la denominación de “centro cultural”, contando con la venía de la Municipalidad, el Mercado Alberdi, que en realidad en un centro gastronómico, con distintos locales de degustación.

En el caso del pedido a la Municipalidad, estos beneficios se resumen en la suspensión de pagos de los  impuestos automotor e inmobiliario urbano. En el caso de este último, son 99 mil pesos por mes por el edificio Plaza de la Música, según los cedulones municipales. Más la condonación por dos años de pagos de permisos de habilitación de espectáculos, tasas municipales, y deudas anteriores al Covid-19, que hoy ascienden a unos 330 mil pesos. Sin contar las correspondientes a automotores.

                                                   

                                                        “Plaza de la Música” anteriormente la “Vieja Usina”

Se trata de prebendas que, obviamente, implican un costo fiscal para las arcas municipales, en un contexto de caída brutal de ingresos por el Covid-19. Además, están enfocadas únicamente a los mezquinos intereses de Palazzo, puesto que no implican beneficios para  músicos, sonidistas, plomos, y otros asistentes, que hoy están en la lona, según sus respectivos sindicatos, con su mayoría de trabajadores precarizados, sin ingreso alguno. Para ellos, ni una sola palabra.

Por eso ni bien el productor termina de enumerar su pedido en la carta, apurado y con tono imperativo, se despide del intendente Llaryora diciéndole “sin más y a la espera de obtener respuesta favorable a las distintas necesidades y medidas aquí planteadas, saludamos a Uds. Muy Atte.

                                                                                                          José Palazzo

Para quienes no lo saben, José Domingo Palazzo es hijo de José Luis Palazzo, ahijado del represor Luciano Benjamín Menéndez, abogado de multinacionales, ex titular de la UCEDE -Córdoba, ex funcionario de Carlos Menem, denunciado como un colaboracionista de la dictadura en la causa La Perla en el marco de los juicios por el terrorismo de Estado en Córdoba, a quien el mencionado general, conocido como el “Cachorro” o la “Hiena de la Perla”, lo felicitó públicamente por haber barrido a los palazos a los seguidores de Agustín Tosco,  cuando se desempeñó como Gerente de Personal en EPEC (Empresa Provincial Energía Córdoba) durante la última dictadura militar.

                                                                   

                                                                     El “Cachorro” general Menéndez

A su vez, dentro del municipio cordobés, Palazzo, tiene aliados. Uno de ellos es su primo hermano Francisco “Pancho” Marchiaro, ex secretario de Cultura de la Municipalidad de Córdoba durante la gestión de Cambiemos, quien está al frente de la “Fundación Cultura Contemporánea”, emprendimiento de negocios educativos y culturales junto a su tío José Luis Palazzo, que tiene su sede en el mismo edificio de la Plaza de la Música que alquila por chirolas su primo José Domingo "el rockero", sin pagar impuestos provincial alguno.

                                                                  

                                        A la izquierda Palazzo padre, a  la derecha Francisco Marchiaro

Marchiaro estuvo a cargo de la Secretaría de Cultura durante 8 años, a todo lo largo de la gestión del ex intendente Ramón Mestre. Desde ahí, dicen sus detractores, ofició de lobbista de los intereses de los Palazzo. Su mandato concluyó el 10 de diciembre, pasado tras el triunfo del peronismo que llevaba como candidato a intendente a Llaryora.

Sin embargo, tras la conclusión de su mandato, a pesar del cambio de color político, el “Pancho”, con las espaldas de su tío José, quiso quedarse al frente de esa secretaría. Pero los sectores de la cultura cordobesa los rechazaron. Aun así logró ser conchabado, según dicen algunos con el apoyo de la esposa del gobernador Juan Schiaretti, Alejandra Vigo, como director de Promoción de Turismo del municipio.

Quien salió al cruce del productor de shows, fue un colectivo de trabajadores de la cultura de Córdoba, cuya mayoría de  integrantes, por la precarización laboral y el Covid-19, están en en el desamparo económico total. Muchos recibiendo bolsones alimentarios porque ya no tienen para comer.

“Creemos que los empresarios de la industria cultural pueden esperar y sostener a sus trabajadores con las ganancias acumuladas durante años por exenciones impositivas, leyes y apoyos del estado​. ​Asimismo decimos que no son nuestros voceros ni representantes, y que las organizaciones colectivas aquí reunidas son los representantes naturales y elegidos para reclamar y exigir las mejoras y el apoyo de los distintos estamentos institucionales, así como a los propios empresarios para lograr paliar esta crisis” retrucaron desde el Sindicato de Músicos de Córdoba,  Red de Salas de Teatro Independiente de Córdoba,  Red de Salas de Teatro Independiente de Córdoba, entre otros.

Su posición está fundamentada en que hoy, debido a la altísima precarización laboral que hay en el sector que emplea Palazzo y al parate de la actividad del espectáculo, hay  miles de músicos, técnicos, asistentes y artistas de la cultura cordobesa que tras la aparición del Covid-19 viven una situación calamitosa.

                                                                PUBLICIDAD

                                             

En el caso de los músicos, por ejemplo, de unos 1800 afiliados, 500 están recibiendo bolsones alimentarios y un fondo solidario mediante transferencias bancarias proveniente de la Agencia Córdoba Cultura de la Provincia.
 
Distinto es el caso del Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos -SATE-,  en Córdoba con apenas 114 afiliados, que no se integró al reclamo. En organización gremial está “trabajando con ellos” Romina Vanni, estrechamente vinculada a los Palazzo. Es decir, a la patronal
Aun así, el pescador Palazzo, sabiendo que en río revuelto pueden haber ganancias, el 3 de abril, apareció en el programa ADN Periodismo Federal que se emite por C5N, nacionalizando su reclamo de más exenciones,  en nombre de la industria del espectáculo y cultura cordobesa, apretando a Llaryora.

La peor crisis del espectáculo se llama coronavirus. No hay forma que la industria del espectáculo se recupere de semejante viandazo” dijo Palazzo quien fue presentado por Méndez como uno de “los principales productores de Sudamérica”. “Va a ser muy difícil que los pequeños y medianos empresarios y aquellos autónomos como sonidistas, iluminadores, y todos esos tipos que viven de la industria de la música y que viven el día a día, puedan seguir parados, es una de las temáticas que más me tienen preocupado” agregó.

Tras cartón, la semana  pasada apareció en el diario La Voz del Interior y reclamó a las autoridades: “En Vivo, nuestra productora, tiene La Plaza de la Música con todo suspendido y al Mercado de Alberdi absolutamente cerrado, y debe atender un costo operativo de cuatro millones de pesos al mes. ¿Cuántos meses puede soportar una empresa así, un golpe de este tipo?”.

La crisis es una oportunidad, es el famoso dicho chino que los empresarios capitalistas occidentales han tomado como lema. Para sacarse como mínimo de arriba el riesgo empresario, que es el que legitima supuestamente sus ganancias, para endosárselo a un estado cómplice.

En eso anda hoy el empresario y "rockero del poder" José Palazzo.-

                                                                 PUBLICIDAD

                                                 

fte.strepteasedelpoder                                     

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar

"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman