La Justicia investiga que la banda del espionaje ilegal le enviaba informes sobre CFK a Macri

Judiciales 11 de junio de 2020 Por Asser Noticias
El juez Federico Villena tiene pruebas e intenta profundizar acerca de diálogos entre un grupo de espionaje ilegal de la AFI llamado "Súper Mario Bros" y una funcionaria de Casa Rosada de altísima confianza con el ex presidente. A través de ella, le llegarían "informes" al líder PRO, falsos y verdaderos. En estos días, dos ex agentes centrales en este punto hablarán en el Congreso.
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Sube y sube la marea por el escándalo -con múltiples causas judiciales- por el presunto sistema general de espionaje ilegal digitado durante el gobierno de Mauricio Macri: el juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, ya tiene pruebas e investiga para profundizar acerca de los diálogos mantenidos por una banda de espías de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) llamada "Súper Mario Bros" con una alta funcionaria de la Casa Rosada que podría ser el nexo directo con el ex presidente.

 
En concreto, parece ser que la banda apodada como el fontanero de los videojuegos e integrada por 18 agentes y ex policías que reportaban al director de Operaciones Especiales, Allan Ruiz, se comunicaba en forma habitual con la coordinadora de Documentación Presidencial, Susana Martinengo, a quien todo indica que le enviaban informes de espionaje y seguimiento ilegal. ¿Quién los pedía? ¿Quién los leía?

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Tal como reveló Página 12 en un artículo de Raúl Kollmann y Sofía Caram, Martinengo tenía oficina en la Unidad Presidente, era de absoluta confianza de Macri, y desde allí, entre otras funciones de gestión y también políticas en el PRO, respondía las cartas del público dirigidas al mandatario.

También, indican versiones de trabajadores que aún se desempeñan en Casa Rosada, se trata de una ex funcionaria con fama de "cazadora de brujas" contra el kirchnerismo, es decir, una persona encargada al inicio de la gestión de Macri de detectar kirchneristas e impulsar su persecución o despido.
 

Así, Martinengo decidió dejar su puesto el mismo día en que Cambiemos dejó el gobierno, el 10 de diciembre. Antes y después de eso, participó de actividades políticas en locales PRO, siempre anunciada e informada como si se tratara de un dirigente de alto vuelo, tal vez como signo de su cercanía con Macri. 

En la banda con la que hablaba la Casa Rosada, hay ex policías de la Ciudad cercanos al ex comisario fallecido Jorge "El Fino" Palacios, y luego a quien también fue jefe de la fuerza, Carlos Kevorkian; ex integrantes del Servicio Penitenciario Federal; narcotraficantes, abogados, barras bravas y agentes bonaerenses".

En lo que hasta ahora sabe Villena, que es mucho, una buena porción surge del celular de un exmiembro de la Policía de la Ciudad, Leandro Araque. De allí salen las charlas con la militante PRO que trabajaba al lado de Macri y que recibiría los informes ilegales.

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La cooordinadora de Documentación Presidencial habría recibido informes concretos sobre la ex presidenta y actual vice Cristina Fernández de Kirchner. Allí habría información verdadera e información falsa. Un trabajo de los espías para Martinengo -¿o Macri?- tuvo que ver con que a fines de 2017 CFK mantuvo una reunión con el actual presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, cuando aún estaban enfrentados.

El equipo de CFK reconoció la veracidad de la reunión, que tuvo como propósito acercar posiciones y que el encuentro nunca se filtró a la prensa, cosa corroborable porque no fue publicada por absolutamente ningún medio.

También apareció entre las pruebas el informe sobre un viaje, en marzo de 2019, a la provincia del Neuquén. Hay un rastreo en el que colaboran hombres de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, a quienes se les pregunta si la mandataria despegó de Ezeiza o de San Fernando. Ese viaje no existió: Cristina iba a ir a Neuquén a acompañar un candidato, pero finalmente no fue. Eso también consta de forma probada.

Aparentemente como intento de impresionar a los jefes y jerarquizar la información entregada, la banda comunicó que la ex mandatario se reunió con supuestos "dirigentes venezolanos", a los que no pudieron identificar. Por supuesto, el equipo de la ex presidenta dice que no existió esa reunión y que el informe es falso.

Entre la información que tiene Villlena también hay una enorme cantidad de fotos y seguimientos a partir de la puerta del Instituto Patria y del edificio de la calle Juncal, donde vive la actual vicepresidenta. Se incluyen imágenes tomadas desde cámaras de seguridad, supuestamente colocadas por el Gobierno de la Ciudad. Se investiga si no fueron provistas por un empresario vinculado a Ruiz y a la exministra Patricia Bullrich, mentora de Ruiz.

En el celular de Araque también hay conversaciones entre los integrantes de la banda en las que hablan de los horarios a cubrir frente al Patria o el edificio de Juncal. También hablan de un productor del canal América, al que apodan como Pirincho, y a quien en las redes sociales unen con Luis Miguel Majul, uno de los periodistas más identificados con el macrismo, también víctima del espionaje y que durante la gestión PRO recibía "sobres con información" cuando salía a correr en Palermo. Algunas intercepciones son tan antiguas que se refieren a operaciones de infiltración en actos de Unidad Ciudadana, con el objetivo de producir incidentes.

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VAN AL CONGRESO: ¿HABLARÁN?

Araque, quien aparentemente oficiaba de conversador con la Casa Rosada, y Facundo Melo, son los dos ex agentes de inteligencia imputados por el presunto espionaje ilegal a Cristina y otros dirigentes políticos durante el gobierno de Macri que declararán ante diputados y senadores nacionales y pidieron no ser detenidos en la causa penal.

Fueron citados por la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, presidida por el diputado Leopoldo Moreau, ante el pedido de ellos de declarar en el organismo. Por esta razón, y por las determinantes pruebas de espionaje sobre dirigentes y envío de informes y diálogos con Casa Rosada que figuran en el expediente, lo que podría surgir de esas declaraciones en el Congreso podría ser una bomba atómica política y judicial.

Araque lo hará este viernes a las 15 horas y Melo el próximo martes en el mismo horario. Los dos ingresaron a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Macri, por lo que nadie podría vincularlo a gestiones anteriores, habitual recurso para desprestigiar testimonios. 

En ese marco, ambos solicitaron no quedar presos en la causa penal que se tramita en la justicia federal de Lomas de Zamora. Su abogado le pidió al juez Villena su eximición de prisión, lo que les permite -en caso de ser aceptada- seguir en libertad mientras dure la investigación.

La Justicia llegó a ambos porque un narcotraficante declaró que Melo lo intentó reclutar como agente para darle cobertura a su negocio y relató que juntos hicieron una operación en la que dejaron un falso explosivo en la casa de un funcionario del Ministerio de Defensa.

Melo y Areque fueron allanados y en sus dispositivos móviles y computadoras les encontraron documentación, fotos, seguimientos y grabaciones que estaban en un grupo de WhatsApp del que participan otros agentes que daban cuenta de un espionaje ilegal a Cristina; al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; a la ex gobernadora María Eugenia Vidal; al ex presidente Eduardo Duhalde y a los gremialistas Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.

También figuran espiados el camarista federal Martín Irurzun; muy ligado a la mesa judicial del macrismo, los periodistas del diario La Nación Hugo Alconada Mon y Marcelo Veneranda. Hasta aparecen dirigentes de Juntos por el Cambio, como los diputados Emilio Monzó, Nicolás Massot y Cristian Ritondo, entre otras víctimas. Casualmente, Ritondo integra la comisión Bicameral en la que declararán los ex agentes. Habrá que ver qué escucha de sus bocas.

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Asser Noticias

Cr .Público Nacional
Periodista afiliado a Asoc. de Prensa Digital
Asesor en Economía

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