Fuerte rechazo y repudio a la amenaza de la UIA de no pagar el salario a los trabajadores que no se vacunen

Política 12 de agosto de 2021 Por Asser Noticias
Dirigentes de la CGT y la CTA rechazaron las advertencias de sanciones y coincidieron en el camino de la persuasión. Abogados Laboralistas aseguran que la propuesta es ilegal.
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El flamante titular de la Unión Industrial Argentina, el abogado laboralista y representante de la Copal, Daniel Funes De Rioja, defendió el martes el derecho de las empresas a impedir el ingreso a su puesto de trabajo a los trabajadores que hubieran decidido no vacunarse y, a la vez, sancionarlos mediante el no pago del salario.

Las declaraciones del titular de la central industrial coincidieron con lo que días antes había dispuesto mediante un decreto provincial el gobernador de Jujuy Gerardo Morales estableciendo la obligatoriedad de la vacunación para los empleados públicos de ese distrito a contramano de la legislación nacional vigente en la materia.

Los dichos de Funes de Rioja recogieron un amplio repudio entre las organizaciones sindicales así como de abogados laboralistas que coincidieron en señalar la ilegalidad de la medida, tanto en lo que se refiere a la imposición de una vacunación no incluida en el calendario oficial como así también en el posible descuento salarial en franca violación con el derecho laboral vigente

En rigor, la única normativa existente referida a la vacunación de los empleados es la que resulta de la resolución conjunta 4/21 de los ministerios de Trabajo y Salud en la que autorizaban a las empresas a convocar a aquellos trabajadores que hubieran sido inoculados con al menos una dosis de la vacuna en un plazo superior a los 14 días. La disposición también había sido rechazada por los gremios que argumentaron que decretos presidenciales posteriores que ampliaron las restricciones tornaban abstracta la resolución.

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Con todo, la norma sirvió para que empresas se valieran de ella y convocaran a sus empleados a tomar tareas. Uno de los casos fue el del chofer de la línea 60  Álvaro Pio Santillán que fue instado a retomar tareas, contrajo el virus y terminó falleciendo.

La CGT salió con un fuerte rechazo a la idea que lanzó el titular de la UIA, Daniel Funes de Rioja, de no pagarle el salario a los trabajadores que no se vacunen contra el Covid-19. Primero con un comunicado y luego con las declaraciones de su secretario general, Héctor Daer, quien en diálogo con C5N calificó de "disparate" la propuesta.

Por su parte, el secretario de prensa de la CGT, Jorge Sola, rechazó la postura de la Unión Industrial Argentina (UIA)  y en declaraciones a Radio Provincia, Sola destacó que “lo que expresó el titular de la UIA va en contra de cualquier posibilidad legal y no se puede ejercer una coacción de ese tipo en la relación laboral".

"Es imposible que un empleador pueda meterse en el ámbito privado del trabajador”, cuestionó el dirigente gremial al protestar contra la medida que impulsa la entidad empresaria. “La decisión de vacunarse es voluntaria, no es obligatoria y lo dice la Constitución. Es imposible e impracticable lo que plantea la UIA. Si lo hacen tendrán conflictos individuales y colectivos porque ese no es el camino”, insistió.

En este marco, resaltó que “coincidimos en la preocupación para que los trabajadores estén vacunados, pero no mediante la coacción, va por el lado del convencimiento", planteó Sola. "No se puede sancionar económicamente al empleado”, sostuvo.

Al referirse a la vuelta a la presencialidad en el trabajo, Sola señaló que “para los que no quieran vacunarse quizás habría que implementar testeos” y, en ese sentido, explicó que “la norma dice que el que no se vacune tiene que tomar acciones de buena fe y no es sólo una declaración jurada sino implementar las PCR". "El ministerio de Trabajo junto con Salud deberían resolver esta cuestión”, concluyó.

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Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores señaló que “esas declaraciones merecen ser rechazadas de manera contundente”. Para el dirigente “se inscriben en la voluntad de mostrar musculatura patronal y pretender erigirse en sujeto disciplinador de los trabajadores más que en una preocupación por la eventual existencia de algún trabajador que decidiera no vacunarse. Extorsionar con la quita del salario cuando ya sabemos lo deplorables que son es utilizar esa herramienta con una clara actitud opresiva”.

Para Yasky “es un intento de establecer una asimetría de fuerza y dejarla graficada. Rememora las bravuconadas de los patrones de estancia más que la actitud de una central empresaria”

Desde la Asociación de Abogados Laboralistas, su ex presidente y actual miembro de la Comisión Directiva Matías Cremonte explicó que “no hay ningún gris porque la vacuna no es obligatoria. La Constitución dice que nadie está obligado a hacer lo que la ley no mande”. Por eso, continuó, “el empleador no puede arrogarse un poder de policía que solo está en manos del Estado. No pueden no pagar el salario porque el trabajador está a disposición”.

Consultados sobre la posibilidad de que la inoculación resulte oficialmente obligatoria, los dirigentes coincidieron en avanzar por el lado de la persuasión. Yasky señaló que “todos queremos que los trabajadores se vacunen. Debieron reconocer que los primeros en plantear la condición de la vacunación para volver a trabajar fuimos los sindicatos. Lo planteamos como un requisito”.

Yasky continuó_: “ellos miraban con sonrisa cómplice a los que hacían marchas anti vacunas y promovían hacer buches con lavandina en vez de vacunarse, los que denunciaban que eran veneno. La obligación de todos nosotros debe ser vacunarse, el maestro, el que atiende en un mostrador en un aeropuerto y el que trabaja en una fábrica, pero es una actitud solidaria. Los que mejor entendemos eso somos los trabajadores. Es correcto que se definan políticas públicas pero en el marco de la persuasión y concientización solidaria de la población. Lo otro es quedarse estancado en una visión conservadora y autoritarias de los grupos empresarios que siempre tienen un rebenque a mano”.

Para Jorge Sola “no es a través del ejercicio abusivo de la relación del empleador sobre el empleado que se logra convencer sino sobre la base del sentido común y el razonamiento y escuchar la opinión científica. Es allí donde poner el esfuerzo para lograr la mayor cantidad de trabajadores y trabajadoras vacunadas”.

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Asser Noticias

Cr .Público Nacional
Periodista afiliado a Asoc. de Prensa Digital
Asesor en Economía

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"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman