Córdoba, nuevo ensayo de la unificación del PJ

Política 12 de marzo de 2018 Por
Peronismo y kirchnerismo se animan a dar los primeros pasos hacia la unidad, en un acuerdo que ambas fuerzas también pretenden lograr a nivel nacional.

Bajo el lema “hay 2019”, el peronismo empezó a transitar el camino de la unidad que tendrá un nuevo ensayo dentro de la política nacional. No será un acuerdo a partir de un programa de gobierno que se plantee como alternativa, sino que el Partido Justicialista (PJ) se reunificará con dos vertientes claramente definidas, una progresista o de izquierda y otra más conservadora o liberal que dirimirá, en las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO) en agosto del año que viene, cuál de las dos estará en condiciones de disputarle el poder a Cambiemos.
Una vez resuelta la disputa en las primarias, el peronismo se encolumnará detrás de la fórmula que resulte ganadora dejando de lado las diferencias ideológicas y programáticas para conseguir el objetivo que hoy los une por encima de todo en esta coyuntura: desplazar del gobierno a Mauricio Macri.
La unidad del peronismo transita por encima de sus diferencias internas, antagónicas sobre los fracasos de la política económica que aplica el Gobierno nacional. Mientras la inflación continúa siendo un problema sin resolver y la sociedad va perdiendo poder adquisitivo frente al aumento del dólar y las fuertes subas tarifarias de los servicios que incrementan las índices de la pobreza, el PJ se fortalece frente a la decepción del cambio.

Cinco distritos claves

En la mirada de la geopolítica nacional y el escenario electoral que se aproxima es inevitable detenerse a observar lo que sucede en los cinco distritos más importantes del país que determinarán quién gobernará: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Capital Federal y Mendoza.
En la provincia de Buenos Aires, a prima facie, Cambiemos mantiene su preponderancia de la mano de la gobernadora María Eugenia Vidal, pero no es menos cierto que la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, la convirtió en su principal bastión electoral que hoy la posiciona como una de las dirigentes del PJ con mayor adhesión popular, al conservar un importante caudal de electores que rechazan las políticas del Gobierno nacional.
Capital Federal y Mendoza son las provincias en las que Cambiemos es fuerte. La provincia cuyana se encuentra gobernada por el radical Alfredo Cornejo, quien además es el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) a nivel nacional. Hace menos de tres meses ratificó y profundizó la alianza de su partido con el del presidente Mauricio Macri. La Capital es el bastión del PRO.

Córdoba, tubo de ensayo de la unificación del PJ
Pero Córdoba será uno de los distritos electorales (posiblemente el primero) que en 2019 marcará, una vez más, el rumbo que la Argentina tomará para decidir si Cambiemos continúa en el poder o si el PJ vuelve a la Casa Rosada. Si gana el peronismo en uno de los distritos más importantes para el Presidente la Nación el efecto cascada será inevitable.
Por eso es que en esta provincia los tiempos se han acelerado. El peronismo hoy no se encuentra discutiendo si hay que aunar fuerzas para enfrentar a Cambiemos en 2019 sino que están diagramando el cómo. 
Unidad Ciudadana, la versión del kirchnerismo, tiene en Córdoba un piso del 10% y un techo del 15%, electores suficientes para que el peronismo retenga cuatro años más el poder. Si bien el año pasado existió una diáspora de dirigentes que pasaron de este espacio a Unión por Córdoba, la performance de Pablo Carro en las elecciones nacionales de medio término ratificó que Unidad Ciudadana (partido creado por la ex presidenta) mantiene su caudal electoral.
Son casi diarios los contactos entre los dirigentes del PJ y de Unidad Ciudadana en la provincia. Martín Fresneda es uno de los referentes más importantes de Unidad Ciudadana y el arquitecto de las condiciones en las que su espacio confluirá en el peronismo. “En Córdoba estamos en una etapa de diálogo, me estoy juntando con intendentes de la provincia y con altos dirigentes del peronismo, cada uno elige después cuáles serán las formas, empezamos mucho antes de lo que muchos piensan”, sostuvo el legislador Fresneda en diálogo con La Nueva Mañana.

“En Córdoba estamos en una etapa de diálogo, me estoy juntando con intendentes de la provincia y con altos dirigentes del peronismo”.
Y como sucede a nivel nacional las diferencias entre el peronismo de Córdoba que construyeron muros separatistas, hoy se caen como el muro de Berlín para darle paso a un nuevo orden partidario que a partir de esta nueva organización buscará ponerle fin al ciclo político de Cambiemos.
“Todos tenemos que hacer un esfuerzo, los que somos oposición al Gobierno nacional, para vertebrar una alternativa, desde el gobernador (Juan) Schiaretti, desde el ex gobernador (José Manuel) De la Sota, desde nosotros que representamos a Unidad Ciudadana, el Frente para la Victoria, desde el progresismo y desde sectores independientes”, explica Fresneda.
Pero desde el kirchnerismo advierten que si el PJ provincial no está dispuesto a estar enmarcado dentro de este proceso de unidad serán los responsables de darle continuidad a un gobierno que genera el “detrimento de las estructuras históricas de la Argentina”. “Ahora, si la provincia de Córdoba no suscribe con este acuerdo de unidad nacional, es imposible que exista un correlato en la provincia de unidad porque el objetivo que nos guía por sobre todas las cosas a unirnos todos, es poder desplazar a estos que nos gobiernan porque realmente están generando un detrimento de las estructuras históricas de la Argentina con las peores cifras que vamos a tener. Si nosotros no nos podemos poner de acuerdo en eso es imposible”, asegura.

Sin PASO en Córdoba, la discusión es otra
Como en la provincia no existe una interna nacional como las PASO para dirimir si el ala progresista o la conservadora disputará el poder, la discusión para formar un frente conjunto para enfrentar a Cambiemos pasa por discutir el rol del Estado en la provincia y la ejecución de las políticas públicas. 
“Las condiciones en Córdoba son las de elaborar un programa. Si quieren que discutamos para Córdoba, bien, tenemos un programa; somos una fuerza política que si bien ha pasado muchas crisis tenemos un caudal electoral que lógicamente tiene que debatir, discutir en cómo lo pone en juego después de un debate abierto, no entre dirigentes. Si yo hago una alianza con un gobierno que no está dispuesto a revisar nada y mucho menos el contexto nacional, yo me estoy equivocando; nosotros tenemos que saber interpretar la política y eso no quiere decir negociar las banderas, para nada, es poner en valor esas banderas en las instancias de poder que tenga capacidad transformadoras”, insiste.

“Todos tenemos que hacer un esfuerzo, los que somos oposición al Gobierno nacional, para vertebrar una alternativa; desde el gobernador Schiaretti, desde el ex gobernador De la Sota, desde nosotros que representamos a Unidad Ciudadana, desde el progresismo y desde sectores independientes”.
Con ciertas dudas (como la mayoría de las bases justicialistas) acerca de la relación ente Macri y Schiaretti y sus alcances, Fresneda advierte que en Córdoba habrá dos opciones del justicialismo para disputar la gobernación si el gobernador no suscribe al gran acuerdo nacional del peronismo, punto en el que coindice con las marcadas diferencias que De la Sota mantiene con su sucesor en la provincia.
“Si el PJ entiende que ellos tienen que formar parte de un gran frente nacional eso le da un paraguas donde estamos todos dentro de ese frente nacional, no va a haber posibilidad de que existan alternativas o grises provinciales; si hay un gran frente nacional todos tenemos la posibilidad de tributar a ese frente nacional” pero “si hay un gobernador peronista que no quiere sentarse porque le convenga eventualmente que siga Mauricio Macri, porque le puede garantizar recursos, porque eventualmente pueda haber alguna desconfianza en este proceso, no necesariamente este proceso de unidad triunfará”, advierte. Optando por la expresión política positiva Fresneda agrega: “Yo quiero creer que lo van a hacer, la generación de condiciones indican que ningún peronista puede quedar afuera de esto, entonces si este gobierno provincial cree en las bandera del justicialismo tiene que tener la vocación de poder, la vocación de gobernar, la vocación de interpretar el contexto y la responsabilidad de ponerle un límite al Gobierno nacional”.

Cambiemos deja en claro que apostará fuerte en Córdoba

“Desde Cambiemos quieren condicionar al gobernador Schiaretti, porque de esa forma pueden condicionar recursos para la Provincia. Estar en los zapatos del gobernador debe ser difícil en este momento; creo que de alguna manera le están mostrando que tiene que tomar una decisión”.
Es en este contexto que el viernes pasado por la tarde, el ministro del Interior de la Nación mostró en tierras cordobesas la foto de la fuerza de Cambiemos. Rogelio Frigerio vino a dejar en claro que Cambiemos jugará a fondo en Córdoba si es que Schiaretti decide confrontarlos. El mensaje se transmitió a través de la foto en la que aparece junto a los cuatro postulantes a la gobernación: Ramón Mestre (intendente de la ciudad de Córdoba); Héctor Baldassi (diputado nacional); Mario Negri (presidente del Interbloque Cambiemos en la Cámara baja) y Luis Juez (Instituto de Capacitación Política del Ministerio del Interior).
“De esa forma quieren condicionar al gobernador Schiaretti porque de esa forma pueden condicionar recursos, esa foto dialoga con un montón de asuntos de interés de la Provincia y estando en los zapatos del gobernador, que debe ser difícil en este momento, creo que de alguna manera le están mostrando que tiene que tomar una decisión y se está anticipando el escenario, porque cuando vos anticipás un debate electoral, esto te genera una cortina de humo ante los problemas principales. En las elecciones se licuan muchas cosas, entonces cuando empezás a discutir candidaturas empezás a mostrar gente nueva y, cuando empezás a mostrar la posibilidad de gente nueva, de alguna manera reavivás expectativas, con esa foto le están mostrando los dientes”, asegura Fresneda.
Esto demuestra que dentro del armado de la estrategia para consolidar un único espacio del peronismo, el Gobierno nacional recurrirá a todas sus armas políticas para impedirlo para resguardar el capital político necesario para asegurarse la reelección.
“Cambiemos puede querer un peronista en la fórmula”
“Si está muy complicado el gobierno de Mauricio Macri van a intentar tener en la fórmula a un peronista y para eso tiene que haber una mínima fortaleza de acuerdo porque el gobierno va a intentar hacer eso, que ya forma parte de la vida política de la Argentina y eso le puede permitir un nuevo periodo de gobierno a Mauricio Macri y las consecuencias pueden ser catastróficas”, continúa.
Las fortalezas de este proceso de unidad deberán sortear una infinidad de obstáculos que se interpondrán a medida que avancen los consensos. El más grande al que hoy se enfrenta el peronismo es el del Poder Judicial, por donde desfilan políticos opositores y sindicalistas.
Para entender este proceso del peronismo, como tantos otros, solo basta con repasar el Manual de Conducción Política que escribió el fundador de este movimiento social, Juan Domingo Perón, para dimensionar la magnitud política y social que tendrá la posible unidad del peronismo en el país frente a Mauricio Macri.
“Organizar no es sólo colocar en casilleros a los hombres; se trata de darles un sentido y un sentimiento similar. De nada sirve la organización material sin lo espiritual. Si una masa está organizada espiritualmente no tiene gran importancia en la organización material. Yo pongo como ejemplo las primeras elecciones. ¿Estábamos organizados? ¡Qué íbamos a estarlo! No sabíamos ni quién era quién dentro de nuestro movimiento. Sin embargo, fuimos a las elecciones y todos estuvieron en el lugar donde los llamamos. Es decir, en la elección prevaleció el sentido espiritual de la organización, porque es un hecho cuantitativo. Votaron todos los que pensaron como nosotros, estuvieran o no organizados. Claro que la acción política no es sólo cuantitativa, sino también cualitativa, porque nosotros no hacemos un fin de la política, sino un medio”, escribió el General.

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"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman