Se desarrollan con normalidad las elecciones presidenciales en Brasil

Política 07 de octubre de 2018 Por
Más de 147 millones de brasileños acuden a la urnas para elegir nuevo presidente, en una votación en las que los principales candidatos encarnan dos posturas ideológicas totalmente opuestas.

Más de 147 millones de brasileños votan con normalidad este domingo en unas elecciones marcadas por intenso descontento hacia la clase gobernante, tras años de turbulencia política y económica, donde emergen dos principales candidatos con una marcada diferencia ideológica: Fernando Haddad, el candidato de izquierda ungido por Lula Da Silva, y el ultraderechista Jair Bolsonaro.

El candidato que más se benefició del descontento social es Bolsonaro, un legislador con 27 años en el Congreso y conocido por posturas que agradan a unos y repugnan a otros, como su nostalgia por la era de la dictadura, sus insultos a las mujeres y a los gays y sus llamados a reprimir la delincuencia.

Al llegar a una escuela municipal en el barrio Villa Militar, en el oeste de Rio de Janeiro, Bolsonaro arribó con un chaleco antibalas, luego del ataque que sufrió en plena campaña el 6 de septiembre pasado en la ciudad de Juiz de Fora, estado de Minas Gerais.

El ex capitán llegó acompañado de sus hijos Carlos y Flavio. Éste último es candidato a senador Nacional de Brasil.

Bolsonaro pronosticó que obtendrá más del 50% de la votación, suficiente para evitar una segunda ronda el 28 de octubre. “La gente cae en la cuenta que Brasil no puede seguir con el camino del socialismo. No queremos ser mañana lo que Venezuela es hoy”, dijo.

En segundo lugar de las encuestas está Haddad, del Partido de los Trabajadores, el partido que ganó las últimas cuatro elecciones presidenciales.

Después de votar en Sao Paulo, Haddad habló brevemente con la prensa. Sin embargo, su voz quedó eclipsada cuando opositores golpearon ollas en edificios cercanos. Mientras, sus partidarios gritaban que él será el próximo presidente, una exhibición vívida de un electorado muy polarizado.

En tanto, ya votó Michel Temer, el actual presidente, quien afirmó que las elecciones presidenciales de este domingo van a terminar uniendo al país a pesar de ser las más imprevisibles y polarizadas desde el regreso de la democracia, en 1985.

También lo hizo Dilma Rousseff en Belo Horizonte. La presidenta depuesta es candidata a senadora por Minas Gerais, liderando en las encuestas con casi 30 por ciento de los votos, una ventaja de más de 10 puntos respecto a sus perseguidores. 

Las elecciones tuvieron un gran aumento en la cantidad de candidatos de grupos marginalizados, incluidos negros, indígenas y transgéneros, y algunos consideran que el antiestablishment podría traducirse a una clase gobernante más representativa.

fte.n.mañ.

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"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman