La seguridad nacional, está controlada por EE.UU. hasta que se vaya Trump

Política 30 de noviembre de 2018 Por
Los radares dejaron de funcionar cuando llegó el mandatario y la seguridad pasó a ser potestad de Washington hasta su partida. Hay espías por toda la ciudad de Buenos Aires.
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Decenas de espías de la CIA se encuentran en Buenos Aires desde hace un año, pero esa es solo una parte de la historia. 

Se sabía que Donald Trump iba a ser la estrella excluyente de la cumbre del G20 en Buenos Aires y que las fuerzas de seguridad de los Estados Unidos iban a cumplir un papel preponderante durante su estadía en la Ciudad. Sin embargo, el poder imperial de Washington se hace sentir mucho más de lo previsible desde el segundo mismo en que el Air Force One ingresó a cielo argentino.

El jueves por la noche, cuando el avión presidencial de la Casa Blanca cruzó la frontera de nuestro país los radares del aeropuerto de Ezeiza dejaron de funcionar y pasaron a protagonizar la escena los servicios de Washington, que controlaron desde ese momento todo lo que tiene que ver con entrada y salida de naves. Y así será hasta que Trump se vaya del país.

Es solo una de las características del plan de seguridad que Washington tiene escrito para cuando ingresa a países chicos o débiles en términos de política internacional (y de seguridad, sobre todo). El ataque a la embajada de Israel y la AMIA marcaron a fuego la reputación argentina en este campo, hechos que sumados a la inoperancia de los ministerios de Seguridad y Defensa comandados por Patricia Bullrich y Oscar Aguad lograron que Argentina sea por estos días un estrellita más de la bandera azul, roja y blanca.

Una nota enviada desde la embajada de Estados Unidos al ministerio de Defensa, se dejó constancia de los pedidos a nuestro país. Pedidos que, por otra parte, se enlazaron con los que hiciera la Casa Rosada para poder garantizar la seguridad de la cumbre.

Aviones estadounidenses se encuentran en nuestro país desde el 18 de noviembre último. Incluso algunos hay también en Montevideo, con el fin de dar apoyo ante alguna emergencia. Asimismo, el 23 de noviembre llegaron al país helicópteros presidenciales de la Casa Blanca, que se encuentran estacionados en la base aérea del Palomar. El detalle, acotado por la revista Noticias en su portal, es que para ubicar a esos helicópteros tuvieron que retirarse varios aviones de la empresa Flybondi. 

El caso del aeropuerto del Palomar incluyó el pedido de que los infantes de Marina y los funcionarios que llegaran en las naves pudieran tener total acceso a las instalaciones, además de que hubo que acondidionar baños y salas de reunión. El país también se hizo cargo de los 10.600 litros de combustible que necesitan las naves para funcionar.

El Ejército de EE.UU. trajo también una unidad especial que está alojada en El Palomar. Con ellos llegó además un equipo satelital que fue colocado en los techos del aeropuerto. Esa unidad especial estadonidense está en alerta ante cualquier problema que surgiera en la cumbre: ergo, en caso de disturbios importantes podrían hacerse cargo de la seguridad interior.

Si hubiera inconvenientes de peso, los equipos estadounidenses pasarían a coordinar al personal de la Fuerza Aérea y cualquier otra unidad de las Fuerzas Armadas dispuesta por el Estado nacional.

También se harían cargo los marines de coordinar a los bomberos ante cualquier inconveniente.

En tanto, un barco de la Armada norteamericana se encuentra estacionado hasta el 2 de diciembre (a pedido de nuestro país) para brindar vigilancia aérea y marítima.

Mientras, los espías de la CIA que recorren las calles de Buenos Aires desde fines de 2017 se encuentran por estas horas despidiéndose de la Ciudad, la cual dejarán a lo sumo la semana próxima. 

Un país atendido por sus propios dueños. 

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"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman