El periodismo de guerra de Clarín y la jugada de Comodoro Spy, que se viene

Política 04 de junio de 2019 Por
Clarín prepara la violencia, embellece a Bonadio, exalta a Pichetto, y oculta a Pato Bullrich
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Como última novedad, el Gobierno apuró el juramento de la jueza federal María Eugenia Capuchetti, para ocupar el juzgado que detentaba el inefable juez Norberto Oyarbide, quién dijo haber sido “agarrado del cuello por Jaime Stiusso”. La que llegó a ese puesto por decisión del presidente Macri, pese haber quedado en segundo lugar en la terna.

Se trata de la hija del jefe de Seguridad de la AFA, Carlos Capuchetti, que según fuentes del mismo gobierno, cuenta con el respaldo del hombre clave de Macri en la Justicia, Daniel Angelici. Capuchetti hasta ahora se desempeñaba como titular de la Oficina de Enlace con Organismos Oficiales del Ministerio Público Fiscal porteño, contando con fuertes vínculos con quien era el ministro de Seguridad de la CABA, Martín Ocampo. Con quien comparte la co autoría de varios libros sobre derecho penal.

                                                                       María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Stornelli

Como broche de las operaciones contra el kirchnerismo, para lanzarla en plena campaña electoral, la jueza tendría como misión expresa decretar que la sentencia de Oyarbide sobreseyendo a los K por tercera vez por enriquecimiento ilícito, es “írrita”. Lo que en jerga jurídica significa que es nula, por supuestamente haberla obtenido Stiusso “agarrando del cuello” al juez Oyarbide, conforme declaró este, seguramente en forma figurada. Con la ayuda de una pericia amañada del Cuerpo de Peritos Contadores Oficiales, según declaró como arrepentido el contador de los Kirchners Víctor Manzanares, quién tras esa declaración recuperó la libertad.

Al respecto  la periodista Romina Manguel reveló que a Manzanares lo tenían las 24 horas apuntado con un reflector encendido, uno de los métodos de tortura utilizados en la prisión de Guantánamo. Estas torturas o “técnicas de presión”, habrían llevado a que Manzanares, tras dos años de estar detenido, declarara lo que le pedían desde el Ministerio de Justicia. La reapertura de esta causa fue impulsada por la Oficina Anticorrupción que encabeza Laura Alonso y la UIF, siendo ambos organismos dependientes del Poder Ejecutivo, que tienen en su haber una bizarra actuación anti K.

La corrupción de la justicia.


Lo paradojal es que Cristina ahora es víctima de una maquinaria que creo el menemismo, y se afianzó notablemente en este gobierno. Consistente en el control de la justicia federal concentrada en Comodoro Spy, en base a los oficios de la SIDE o SI, y las malas artes del legendario Jaime Stiusso. Tal como lo denunció el esperpéntico ex juez federal Oyarbide.

Por eso en forma parecida cerró intempestivamente la primera causa contra ellos en el 2007, sin haber tomado medida alguna de prueba, por parte de ahora otro de sus verdugos, el entonces flamante juez Ercolini.

A la par que otro de los actuales fiscales verdugos, Eduardo Taiano se olvidó de apelar ese sobreseimiento. Porque paralelamente sufrió un secuestro exprés de su hijo en edad escolar. Que hoy es candidato concejal  por el PRO en Escobar, trabaja para el ministro de Seguridad de Buenos Aires Cristian Ritondo, y se fotografía con el jefe de gabinete Marcos Peña.

Luego vino la segunda causa por enriquecimiento ilícito, que quedó a cargo del juez Rodolfo Canicoba Corral, también él acusado de enriquecimiento ilícito. En la que el fiscal Taiano pidió su archivó, por “inexistencia de delito”. Y en la tercera causa al respecto, a cargo del inefable Oyarbide, el fiscal Guillermo Noailles también se olvidó de apelar.

                      

Pero con el advenimiento del macrismo, el escudo manejado por Stiusso se convirtió lanza. En el marco de una política subcontinental por parte de EEUU, para recuperar el dominio de su “patio trasero”, mediante el lawfare o “guerra jurídica”. A la que se define como “el uso ilegítimo del derecho interno o internacional, con la intención de dañar al oponente, para obtener una victoria en la relaciones públicas, o para paralizarlo financieramente, o impedirle que puedan perseguir otras actividades como presentar sus candidaturas a cargos públicos.”

Una notable manifestación de esa guerra jurídica alentada desde la Embajada de EEUU, a la que concurren asiduamente los bonadios y los stornellis, y cuyo titular es el juez estadounidense Edward Prado, lo da la casi pública existencia de la Mesa Judicial que creó el actual Gobierno, como una especie de estado mayor para poder llevarla a cabo eficazmente.

Ella está integrada por el secretario legal y técnico Pablo Clusellas. El ministro de Justicia, Germán Garavano. El apoderado de Pro, José Torello. El director de YPF Fabián «Pepín» Rodríguez Simón, ideólogo de nombrar a los jueces de la Corte Suprema “en comisión”, mediante un decreto. El abogado de Macri desde hace un cuarto de siglo, Alejandro Pérez Chada, defensor de los integrantes del gobierno imputados penalmente.

Participan también en ella el subsecretario de Relaciones con el Poder Judicial Juan Mahiques, integrante del  Consejo de la Magistratura, quien pasó ahora a desempeñarse como Fiscal General de la CABA. Mientras que su padre Carlos Alberto, en una rauda voltereta, pasó de ministro de Justicia de la gobernadora María Eugenia Vidal, a presidente de la Cámara de Casación Nacional.

Y a la par como si ello no bastara, su hijo Ignacio se desempeña como fiscal adjunto en las causas contra Cristina. También aparecen en ella el diputado e integrante del  Consejo de la Magistratura, y a la par abogado de Correo Argentino y de otras empresas de los Macri, Pablo Tonelli. Y el presidente de Boca, e íntimo amigo de Macri, Daniel «Tano» Angelici, el padrino de la flamante jueza federal Capuchetti.

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Pichetto de pichichi a estadista


La portada de Clarín con la que dio cuenta del regreso de Bonadio, da vertiente a otros asuntos. Como el que surge a partir de la imagen de Pichetto en ella, sentado displicentemente en su despacho del Senado, en oportunidad que recibió al presidenciable Roberto Lavagna. Siendo innecesario destacar que una buena foto en la tapa de Clarín cuesta una fortuna, y su dueño Magnetto no se la regala nunca a nadie. Razón por la que es claro que Pichetto es una pieza clave en las estrategias oficialistas.

Su currículum señala que este abogado nacido en Banfield y emigrado después de recibirse a la provincia de Río Negro, vive desde el renacimiento de la democracia del cargo público, y por ende también su familia. Fue concejal en el municipio de Sierra Grande entre 1983 – 1985. Luego intendente de esa ciudad entre 1985 – 1987.

Seguidamente fue legislador provincial desde 1987 hasta 1993. Después ​fue diputado nacional desde 1993 hasta el 2001. Y desde el 2002 hasta ahora fue senador nacional y presidente del Bloque Justicialista, cuyo mandato termina este año. Al mismo tiempo que tras fracasar en sus intentos para ser gobernador de Rio Negro, ha perdido predicamento en esa provincia.

Por ello en su reemplazo, se presenta como líder de Alternativa Federal y representante de los gobernadores peronistas. Los que con la aparición de la fórmula Fernández Fernández o 2F parecen haber raleado a AF. Pero eso no importa mucho, porque tanto la misión que tienen él y el “Gringo” Juan Schiaretti, no solo es dividir el peronismo, sino también dividir la división. Y por eso los obstáculos puestos para que se integrara a AF el aspirante a candidato Roberto Lavagna.

Con vistas a que esos desprendimientos de la oposición queden en tercer lugar en el posicionamiento para el balotaje, y no desplacen del segundo lugar a Cambiemos. Juego que tiene el riesgo cierto, con las reglas del balotaje de la constitución menemista, que 2F gane directamente en la primera vuelta con el 40,1 % de los votos, si Cambiemos y AF no superan el 30 % de ellos. Y en este juego maquiavélico propio de rufianes de la democracia, según la Casa Rosada y Clarín, “el Gringo está jugando bien”.

Y lo mismo se puede decir de su compinche Pichetto. No solo porque la característica de este es responder fielmente al Poder Ejecutivo de turno, como sucedió con el menemismo, el duhaldismo, el kirchnerismo, y el macrismo, excepto el alicaído delarruismo. Sino porque también los caballeros del PRO lo tendrían carpeteado, como consecuencia de las inconductas de su hijo Juan Manuel, en su desempeño como director del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES.

Que es el mayor fondo de inversiones financieras en Argentina, pero no obstante la inflación y las altas tasas de interés, Juan Manuel Pichetto mantenía estérilmente jugosos depósitos a la vista en bancos amigos. Que así trabajaban con un capital sin costo, en detrimento de los intereses de los jubilados y los ha jubilarse.

Por esos servicios los inescrupulosos caballeros del PRO y Clarín, le endilgaron a Pichetto el título de estadista. Aunque esto-dista mucho de la realidad, con solo recordar que fue quien abrió paso a la conmocionánte reforma jubilatoria de diciembre del 2017. Con la que se cambió la fórmula para sus actualizaciones, se le afanó un periodo de ajuste a los jubilados, y se elevó la edad de jubilación a los 70 años. También fue quien abrió paso a la ley de financiamiento privado de las campañas políticas, que como se dijo es una amnistía encubierta a favor de los empresarios encartados en el CuadernoGate.

A lo que cabe agregar las penosas declaraciones xenófobas y discriminatorias en las que suele incurrir. Contra peruanos y bolivianos, cuestionando que Argentina incorpore esa “resaca”. Y contra los senegaleses, de los que dijo que está lleno Argentina, pero “ninguno en actividad lícita”. Contra las mujeres, diciendo que hay muchos que no quieren jubilarse a los 65, porque en “la casa está la mujer, es mejor quedarse afuera». E incluso contra los judíos, al afirmar que el atentado a la AMIA “le costó la vida a argentinos de religión judía y a argentinos argentinos que estaban en ese lugar”.

En este afán de dividir y subdividir a la oposición en beneficio del oficialismo, conforme la antiquísima receta divide et impera, se puede otro tanto decir del “tercer hombre” integrante de AF, el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey. Quien pertenece a una especie de mafia transversal interpartidaria de la política, denominada RAP (Red de Acción Política) que tiene su casa matriz virtual en EEUU.

La  ministra de Seguridad Pato Bullrich


En la tapa de Clarín anunciando el regreso de Bonadio y exaltando a Pichetto, también figuraba por omisión en ella la ex montonera y actual ministra de Seguridad Patricia “Pato” Bullrich, en la nota con título: “Conmoción en San Miguel – Detienen a siete policías por la persecución y la muerte de los adolescentes”.

Al revelar esta nota y las sucesivas, en la cobertura de dicha tragedia por parte de Clarín, el afán de ocultar y eximir de responsabilidad por esa tragedia a la ex montonera y hoy represora de mano dura Pato Bullrich. Presentando la misma como si fuera consecuencia de una banda de policías forajidos de la bonaerense.

Y no la irresponsable permisividad que acordó Bulrrich al uso de armas de fuego por parte de  las fuerzas de seguridad, con el “Reglamento General para el Empleo de las Armas de Fuego por parte de los miembros de las Fuerzas Federales de Seguridad”, que aprobó en diciembre del año pasado (Resolución 956/18).

Con el que prácticamente legaliza el gatillo fácil, como el que desencadenó la tragedia de San Miguel del Monte. Al disponer que se puede emplear armas de fuego para “impedir la fuga hasta lograr su detención”, contra quien  ambiguamente represente un peligro inminente para “la vida o la integridad física de las personas”.

Disposición en la que brillan por su ausencia los recaudos mínimos, exigidos al respecto por la ONU, la OEA, la CIDH, y la Cruz Roja. Y por contrario al preconizar el uso irresponsable de la fuerza y de las armas de fuego, la ex montonera y hoy ministra de Seguridad Pato Bulrrich, es evidentemente la responsable mediata de la tragedia de San Miguel del Monte.

Por más que Clarín trate de encubrirlo, presentando a los policías bonaerenses actuantes como una banda de forajidos, dedicados a perpetrar delitos que van desde la coima hasta el narcotráfico. Basándose casualmente en un informe elaborado por una asesora enviada por la misma Bullrich, para disimular su responsabilidad por la permisividad acordada a las fuerzas de seguridad para el uso de armas de fuego.

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Sin percatarse que esta cobertura carga la romana sobre otros personajes protegidos por ese multimedio medio: la gobernadora de Buenos Aires Vidal, y el ministro de Seguridad Cristian Ritondo. Quienes por su parte para zafar de esa desviación de la responsabilidad hacia ellos, se dedicaron a cortar cabezas cada vez más alto en la cuestionada policía provincial.

Además de esta tragedia, los tiempos no parecen ser favorables a esta ministra, de la que incluso se presume que puede ser candidata a vicepresidente acompañando a Macri, como resultado de su política policial de mano dura y gatillo fácil. Que es del agrado de amplias franjas de la sociedad, siempre que la tragedia de la muerte no la golpeé directamente, como sucedió en San Miguel del Monte.

Poco después de esta tragedia, sucedió otra en Tres de Febrero, en la que resultó muerto el músico Diego Cagliero de 30 años, y un compañero suyo herido en una pierna. En un incidente que se inició en un supermercado, supuestamente por el hurto de una petaca de alcohol, que derivó en una persecución a los balazos con esos resultados, por el que finalmente cuatro policías de la bonaerense fueron imputados y puestos en disponibilidad.

Lo cual exhibe la desproporción del supuesto delito, respecto el resultado de la represión del mismo. Razón por la que pocos días después Pato Bullrich fue vituperada por algunas personas, cuando visitaba un barrio del Palomar, que le gritaban: “Patricia, ¿no le da vergüenza? Este es un barrio de pibes, de pibes que mata el gatillo fácil que usted promueve”, “Sos una asesina, ¡fuera, Bullrich, dejá de matar a los pibes!”.  Y a lo único que atino la ex montonera hoy ministra en ese incidente, fue replegarse en su custodia, quedando así rodeada por los que antes se denominaba “culatas”.

Otras patochadas de Pato Bullrich


Pocas semanas antes había sucedido otro episodio en grado de hipérbole, que se podría denominar BB, no por Brigite Bardot, sino Balas Bullrich. En el cual, para evitar que policías corruptos de la bonaerense cobrarán un soborno en Avellaneda, se produjo una balacera de 20 disparos de grueso calibre, en la que resulto muerto un comisario de la bonaerense, y dos policías federales gravemente heridos. Abriendo además este incidente una profunda grieta entre la ministra nacional de Seguridad Bullrich, y el ministro de Seguridad Provincial Ritondo.

Paralelamente un fallo de la Cámara de Apelaciones de Roca, ordenó la detención del del prefecto Francisco Javier Pintos, sindicado como autor del homicidio de Rafael Nahuel en el predio de Parques Nacionales en Villa Mascardi, Bariloche. Con la que desestimó que hubiera habido una legítima defensa, y por ello cambió la imputación por la de homicidio agravado.

Concomitantemente poco antes la justicia federal de Bariloche había liberado a Fausto Jones Huala, tras un juicio abreviado donde resultó sobreseído del delito de usurpación del predio en Villa Mascardi, y recibió una condena de seis meses de prisión en suspenso, por haberse resistido a la autoridad arrojando piedras, el mismo día en que murió Rafael Nahuel en ese mismo lugar.

Se derrumbó así la fábula trabajosamente construida por Pato Bullrich, con la indispensable ayuda de Clarín y su corresponsal en Bariloche, Claudio Andrade. Basada en que supuestamente había existido un enfrentamiento armado entre prefectos y los ocupantes mapuches del predio. En la que se llegó hasta falsear los resultados de las pericias sobre rastros de pólvora hechas en el Centro Atómico Bariloche.

Así tarde o temprano, seguramente se caerá también la fábula urdida en relación a la desaparición en el 2017 de Santiago Maldonado en el Pu Lof de Cushamen. Quien acorde con las pericias y otras pruebas existentes, murió de hipotermia en manos de los gendarmes. Los que tras intentar y fracasar con una RCP (Reanimación Cardio Pulmonar) en vísperas de las PASO de ese año, recibieron la orden del ministerio de Seguridad de desaparecer su cuerpo del Pu Lof.

Para meses después, en vísperas de las elecciones legislativas de ese año, reintegrar su cuerpo en un lugar inadecuado, fingiendo que se había ahogado. Lo que fue confirmado con las pericias mágicas de la Pato Bullrich y sus fuerzas de seguridad, que no resisten el menor análisis científico. Y ese resultado no solo fue apoyado por Clarín, sino que incluso fue anticipado por este, con la participación del mencionado cronista Andrade y el periodista spy Santoro.

Algo parecido sucedió con la pericia forense del fiscal  Alberto Nisman, por parte de la Gendarmería dependiente de Pato Bullrich. Que dictaminó la existencia de feroz homicidio, cuando se trata de un patente suicidio inducido, tras la conmocionante denuncia que este concretó contra Cristina por el Memorandum de Irán, basada en datos falsos suministrados por Stiusso. Con la finalidad de impactar decisivamente en el resultado electoral de ese año, con la hipótesis de la existencia de un magnicidio, magnificada estentóreamente por Clarín, desde el primer minuto en que se conoció esa trágica noticia.

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Otra patochada reciente de la Pato Bullrich, que a poco de andar se puso en evidencia, fue el trágico doble crimen en la Plaza del Congreso, concretado a principios de mayo a primera hora de la mañana, que costó la vida del diputado radical Héctor Olivares y el funcionario Miguel Yadon. Pato Bullrich salió inmediatamente a hablar de mafias, sicarios, y crimen político. Para al mediodía hablar de una venganza personal, y pasar al día siguiente a denostar la “mafia de los gitanos”, y el “crimen de honor”. Contrastando todo eso con la calificación que le dio la justicia de “asesinato por placer”, por parte de dos infelices intoxicados con drogas.

Otro golpe lo recibió la Pato, al conocerse que el súper agente clandestino supuestamente de la DEA, D’Alessio, se comunicaba con ella a través de un celular que estaba a su nombre, perteneciente a la secretaria de Seguridad. Ante lo cual la Pato salió a decir que era mentira, que ese teléfono había sido hackeado dos años atrás, y por eso se lo había dado a su nietito para que jugara con él, no obstante ser propiedad pública.

Además resulta notable la participación de la fuerzas de seguridad de la Pato Bullrich, en la “guerra periodística” de Clarín, y la “guerra jurídica” de Comodoro Spy. Con las aparatosas detenciones llevadas a cabo mediáticamente, ridiculizando y escarniando a los detenidos, por presuntos delitos, en contra de todas las garantías constitucionales.

Mediante disfrazarlos con cascos y chalecos de seguridad, y exhibición de sus esposas, como si fueran los peligrosísimos capos del cartel de Medellín o Sinaloa. O en ropas íntimas, como sucedió con la vergonzosa detención del ex vicepresidente Amado Boudou, más allá de haber sido declarado culpable por los hechos de los que se le acusó.

La ministra de Seguridad Pato Bullrich, cultiva así un parecido, afinidad con Israel, e irrestricción en la portación y uso de armas, similar a la del ex capitán del Ejército y presidente de Brasil Jair Messias Bolsonaro. Mostrando esto como los extremos se tocan, o quizás siempre estuvieron juntos, en cuanto a querer arreglar los problemas profundos de la sociedad y la violencia, con más violencia.

                                                                              

La violencia que anticipan Durán Barba y Clarín


En una típica maniobra de manual de los muchachos de las cloacas de la sociedad, a la que también la llaman “inteligencia”, destinadas a presentar ante la sociedad a los victimarios como víctimas, en mayo comenzaron a suceder supuestas amenazas y atentados. Dirigido presuntamente el primero contra el fiscal Stornelli, con una falsa bomba dejada a metros de la casa donde vive su hijo. Al cual la ministra de Seguridad, Pato Bullrich, inmediatamente calificó de «mensaje mafioso».

Pocos días después aparecieron unos pocos carteles en inmediaciones del Congreso, con los rostros de Ritondo y Bullrich, y la leyenda abajo “aparición sin vida”. Y en su edición impresa que tiene más elaboración, no así en la digital, Clarín decía al final de la nota con la que cubrió esa noticia (28/5/19): “Las imágenes aparecen en medio del arranque de la campaña electoral que se estipula tendrá condimentos fuertes. Las amenazas en las últimas semanas crecieron y también fueron contra estaciones de trenes y edificios públicos”.

                      

En concomitancia con ese predicción de “condimentos fuertes” por parte de Clarín, este medio y otros publicaron una entrevista que concretó el diario O Globo de Brasil al ecuatoriano Jaime Durán Barba. Quién desde hace más de una década es el sumo pontífice de las campañas electorales macristas, sin saberse quién pagó sus honorarios.

En ella Durán Barba, como si fuera un clarividente, dijo que las chances de ganar de Macri crecerán «cuando Cristina y su entorno comiencen a mostrar lo que son, la violencia. Cristina (Kirchner) asusta y Macri decepcionó. Creo que a la hora de votar el miedo será mayor que la decepción».

Así la fórmula magistral del gurú Durán Barba, es miedo versus decepción. Llamando en auxilio a favor de la candidatura de Macri, no que aparezcan los hados del cielo, sino la violencia. Como sucedió puntualmente a comienzos del año electoral del 2015, con la muerte del fiscal Nisman. Que conmovió a la  sociedad, y pasó a ser un parteaguas que consolidó definitivamente la grieta, y llevo al triunfo electoral a Macri. Quién pre claramente al enterarse de esa muerte, dijo que iba a ser una “bisagra histórica”, con un “antes y un después”.

La razón por la que Macri necesita indispensablemente de la violencia para ganar las elecciones la dio el mismo Durán Barba a O Globo: «Si la economía estuviese bien, ganaríamos en la primera vuelta con el 60 por ciento de los votos. El Gobierno hizo mucho, hizo caminos, obras gigantescas, pero falló en la economía. Pensé que caminaría bien».

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A falta de una buena economía, Macri y Cambiemos necesitan entonces la irrupción conmocionante de la violencia. Como sucedió en el 2015 con Nisman. Y en menor medida como sucedió en Brasil con la supuesta fachada o puñalada que recibió el candidato ultraderechista Jair Messias Bolsonaro. Que lo llevó al triunfo electoral, sin esfuerzo alguno, tendido en una cama de hospital.

Cabe en consecuencia preguntarse qué pasaría psicosocialmente, si acorde con esas supuestas amenazas, se sucedieran atentados contra Bonadio, Stornelli, o la misma Pato Bullrich, etc. Sembrados de indicios que responsabilicen a militantes K por el o ellos, como suelen hacer los muchachos de las cloacas de la sociedad, que mediante sus trapisondas y operetas, tratan de cambiar la realidad. O si la violencia anticipada por Clarín y Durán Barba, adquiriera niveles aún superiores, como un atentado contra figuras o locales del Gobierno, que dejen aún más muertos.

En un marco geopolítico en el cual EEUU, con motivo de su confrontación existencial con la República Popular de China, no está dispuesto en manera alguna perder los espacios reconquistados en el patio trasero.  Y si ya apostó 55 mil millones de dólares con ese objeto con los préstamos del FMI, con el cual Argentina pasó a ser de lejos su principal acreedor con más de la mitad de sus préstamos, seguramente como lo anticipó Clarín, esa apuesta vendrá con “fuertes condimentos”.-

La operación, contra operación, y contra contra operación Spy


Los comunicadores oficialistas Luis Majul y Jorge Lanata, bordearon el ridículo al presentar como pruebas de la existencia de ese complot, unos audios ilegales. Confundiendo incluso conversaciones referidas al juez Sebastián Ramos de Comodoro Spy, no a Ramos Padilla de Dolores, por haber procesado al perito David Cohen por falso testimonio, por la pericia trucha en la causa del gas licuado, que permitió la detención de De Vido y otros.

En la cual los damnificados por todo este obsceno complot judicial, mediático, y de espionaje, se manifestaban atentos y contentos por haberse destapado la cloaca de Comodoro Spy. Y anticiparon los detalles de ello, y tramitaron con periodistas afines la publicación de esa información. Lo cual hipócritamente indignó a Clarín, no obstante hacer cotidianamente eso mismo con su “periodismo de guerra”,  que alimenta y se retroalimenta con la “guerra jurídica” desplegada desde Comodoro Spy.

El centro de esa trama, fue haberlo embocado el súper espía D’Alessio y su cómplice Stornelli, que eran una parte esencial de ella. Por lo que se puede decir que los embocadores y fabricantes de pruebas de cargo de Comodoro Spy, fueron  por lana y volvieron trasquilados. Mediante una contra operación para poner en evidencia la existencia de las vastas “operetas” que alimentan el “periodismo de guerra” de Clarín, y la “guerra jurídica” de Comodoro Spy.

Y como una flagrante muestra de cómo funciona ese circo judicial, de espionaje, y mediático de Comodoro Spy, horas después de los programas de Majul y Lanata, poniendo en evidencia que se trataba de una contra contra operación, se presentó ante el juzgado de Bonadio el fiscal Stornelli como querellante. Con un largo escrito -revelador de la sincronización existente- pidiendo a Bonadio que indague y procese a quienes habían intercambio esos audios obtenidos ilegalmente. En el que sus autores se ufanaban que tras embocarlo al fanfarrón de D’Alessio, se estaba por destapar la cloaca de Comodoro Spy.

De esa manera con la ayuda de Majul, Lanata, y la justicia de Bonadio, Stornelli se excusó de no comparecer a la quinta citación a declaración indagatoria efectuada por el juez Ramos Padilla, por su complicidad con la banda de D’Alessio. Alegando que ella es “una maniobra fraudulenta en contra de la causa de los cuadernos”. A la espera que la Cámara de Casación amiga ordene el envió de la causa a Comodoro Spy, para intentar allí su entierro definitivo.

Sincronizadamente el Consejo de la Magistratura dominado por el oficialismo, puso en marcha un expediente en contra del juez Ramos Padilla, basado en la denuncia presentada por el representante del Gobierno en ese consejo, con motivo de la concurrencia por parte de Ramos Padilla a la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados. La que previamente contó con el aval del ministro de Justicia German Garavano y el presidente Macri.

Y al día siguiente para completarla, y decir urbi y orbi que Stornelli pertenece al batallón de operaciones especiales amarillo, este apareció flanqueando con su desprolijo atuendo al presidente Macri, en el acto realizado en el Colegio Militar con motivo del día del Ejército. Y el día subsiguiente, contando con ese alto aval y esas pobres justificaciones, se borró de concurrir  a Dolores. Quedando así en evidencia que en Argentina no existe una separación de poderes, sino un embrollo de poderes en pugna por conservarse en el poder.

Más Comodoro Spy y el bluper de Wiñazki, Santoro, y Lanata


Por su parte Clarín con la firma del colega de Jorge Lanata, Nicolás Wiñazki, se despachó en sucesivas  tapas (28/5 y 3/6/19) con otro audio clandestino filtrado, correspondiente a una conversación entre Lázaro Báez y una mujer, afirmando que en él Lázaro Báez reconoció ser testaferro de Néstor Kirchner. Registrándose el siguiente diálogo:

-Mi amor, la vida y Dios te va a devolver todo, el doble.

-Es que yo te lo dije, yo todo lo que tuve es de una sola persona que está en el cielo.

–Humhu.

–Y me lo dio para que lo administre y no lo supe administrar quizás en la forma que él quiso que lo administrara, quizás en la forma adecuada que él quiso que lo administrara, y cometí los errores que cometí. Y por eso quizás estoy donde estoy, para tener un acto de reflexión y re re mirar, reveer las cosas que se hicieron, y repensar y veremos si el me da una oportunidad distinta, para no volver a cometer los mismos errores .

Apreciándose no solo que la conversación tiene a todas luces una connotación mística, al comenzar hablando de Dios, lo cual es un fenómeno común en los casos de prisión, sino que además el género empleado es el masculino, y quién está en el cielo sería el  “único” dueño. Y además sería aventurado decir que  Néstor Kirchner, haya ido al cielo.

Pero no obstante Wiñazki ayudado luego por los inefables Santoro y Lanata, se despacharon diciendo que esta “confesión de Báez podría generar entonces que se levante la falta de mérito que beneficiaba a Cristina” en la causa de la Ruta del dinero K que detenta el juez federal Casanello. Anunciando que la UIF (Unidad Información Financiera) que es otro batallón amarillo para operaciones anti K, impulsará el procesamiento de Cristina en ella en base a esa prueba.

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Lo cual en términos de derecho sería imposible, porque aun si se llegara a considerar el torpe supuesto de que Báez se refirió a Néstor Kirchner, ello en manera alguna prueba nada respecto Cristina. Dado que los delitos según la ley los cometen las personas, no las familias. Y en tal caso se podría juzgar también al presidente Macri, por los delitos cometidos por su difunto padre.

El periodismo de guerra de los lanatas, santoros, y wiñazki ha sucumbido a niveles tan bajos, que no sabe distinguir el género masculino del femenino, propio del idioma español. Ni apreciar el contexto de una situación. Ni conoce los rudimentos mínimos de la ley. Y sus manejos se habrían visto favorecidos si Báez empleaba un idioma inclusivo en esa conversación, diciendo “elle” o «le» en vez de decir él. Por el simple faltante de una letra Wiñazki, Santoro, y Lanata incurrieron en un grotesco bluper, del que no pueden volver.

Apenas regresado tras la operación en su cerebro, Bonadio se encargó de procesar también a los empresarios K, Cristobal López y Fabián  De Sousa, por supuestamente haber lavado dinero con la compra de dos departamentos en el mismo edificio que el de Cristina, en Uruguay y Juncal. Donde según el Cuadernogate, se depositaban las valijas de dinero obtenidas del soborno de la obra pública. Encargándose así el juez cristinal Bonadio de ir trenzando un asunto con el otro, como quien obsesivamente hace nudos a una cuerda, para que no se pueda escapar la presa.

De esta manera estos personajes, funcionarios, comunicadores, y magistrados,  e incluso el país entero, se va hundiendo en el octavo círculo del infierno del Dante. Donde deben purgar  sus penas los embaucadores y defraudadores, entre los que se distinguen Ulises y Diomedes. O sea los conductores, políticos, y también comunicadores,  que no actuaron con las armas o el coraje personal, sino con la inteligencia, ejerciendo una “astucia pérfida”, abusando de su inteligencia contra otras personas.

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fte.Javier Llorens-streptease

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"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman