Macri y la soledad de la derrota

Política 19 de agosto de 2019 Por
El Presidente vivió sus días más agobiantes desde que está en la Casa Rosada. Se siente muy afligido porque se complicó su reelección y porque Vidal está a punto de perder la provincia de Buenos Aires.
0036400324

“Fue la peor semana de mi vida” (después del secuestro), dijo el presidente Mauricio Macri luego de la derrota electoral en las PASO. Comenzó el domingo de las elecciones y termina con el presidente evaluando la salida del Gobierno de una de las personas más importantes para él, Marcos Peña.
 
Los nombres más firmes que se barajan para ocupar la Jefatura de Gabinete son Rogelio Frigerio y Guillermo Dietrich, entre otros. Por el momento, se descartó que pueda ser Miguel Ángel Pichetto porque se considera que, dado el escaso tiempo restante de la actual administración, le sería complicado comandar a los ministros.
No es la primera vez que se especula con la salida de Peña. En anteriores situaciones de tensión sectores tanto de la coalición gobernante como del sector privado, pidieron por su desplazamiento.

                                                                    PUBLICIDAD

                        

La noche de las elecciones el presidente lucía shockeado. Es que el sábado por la noche le habían dicho que ganaba por un par de puntos, aunque Macri ese día respondía a los mensajes optimistas con prudencia, afirmando que ganarían en segunda vuelta. Predominaba el entorno exitista liderado Marcos Peña que la visión más realista que trasmitían, entre otros, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal.

Macri enojado
El domingo a la noche Macri estaba enojado con quienes tuvieron semejante error de diagnóstico, es decir, como confesó el martes, estaba enojado consigo mismo.Es lógico, se sentía defraudado, triste, decepcionado porque “sus ojos y su inteligencia” -como calificó públicamente a su jefe de gabinete- lo había llevado a la derrota. Había fallado la “dupla invencible” conformada por Peña y Jaime Duran Barba y por mucha diferencia.

¿Qué pasó? En los pasillos de la Casa Rosada se vivió un clima de incredulidad, la misma sensación que tenía Macri. Y, la pregunta no fue ¿en qué nos equivocamos? En cambio, el razonamiento fue, al menos por parte del equipo de Peña, “los equivocados son los votantes”.

Así, con la bronca del fracaso, tuvieron que pasar de ser quienes tenían toda la verdad, a ser los perdedores que tenían que dar explicaciones. Y ahí fue que Macri mostró su enojo en público, en la conferencia de prensa ofrecida el pasado lunes, dando la imagen de una persona caprichosa que no quiere ver lo realidad.

Sin protección
Una constante de este gobierno ha sido el “escaso cuidado que se ha tenido de la figura presidencial”, comentan los especialistas. Prueba de ello es que, tras el rechazo generalizado que provocó dicha conferencia, comenzaron a trascender desde las áreas de comunicación del gobierno comandadas por Peña, versiones en cuanto a “que el jefe de gabinete no estaba de acuerdo con la conferencia”; o que “Macri se cortó solo y se largó a hablar”.

Afirmación difícil de sostener ya que la conferencia de prensa se supo con suficiente antelación. Al respecto, una de las críticas recurrentes hacia el gobierno ha sido la “mala comunicación”, resorte exclusivo de la órbita de Marcos Peña.

                                                                         PUBLICIDAD

                   

Luego de la bronca contra la gente “porque eligió mal” y de las amenazas porque “con el kirchnerismo vendrían las siete plagas de Egipto”, los optimistas dentro del Gobierno comenzaron a afirmar que “en octubre vamos a dar vuelta el resultado”, afirmación que hizo el jefe de Gabinete ante todo el elenco ministerial e invitó a quién no suscriba esta idea “que presente la renuncia”.

Al respecto, algunos preguntaban con ironía en el entorno presidencial si “¿la renuncia de Dujovne fue porque no cree que se pueda ganar?”. Otros, están bastante enojados con el ex ministro porque le atribuyen ser la fuente de los trascendidos referidos que “no está de acuerdo con las medidas económicas porque provocarán déficit fiscal”. Dicen que una de las causas fundamentales por las cuales se perdieron las elecciones es justamente la economía y se preguntan con fastidio “¿acaso no era responsabilidad de Dujovne?”

Volviendo al clima de la Casa Rosada, se comenta que entre los optimistas que incitan a seguir “como si nada hubiera pasado” se encuentra Fernando De Andreis, el secretario general de la Presidencia, una figura que fue cobrando cada vez más poder entornando a Macri.

Dar vuelta
Con la promesa de revertir el resultado, Peña tendió a acotar el análisis a fondo de los errores que se cometieron. En cambio, en su equipo comenzaron a efectuar diversas combinaciones matemáticas para demostrar que “sí se puede ganar las elecciones”.

Sin embargo, la corrida del lunes hizo que los “más realistas” encabezados por Vidal y Larreta (entre otros) advirtieran al presidente la necesidad de establecer un puente con Alberto Fernández como asimismo de cambiar el tono del discurso. En paralelo, se comenzó a trabajar en la aplicación de medidas para morigerar el impacto de la devaluación del peso.

Quienes conocen bien a Macri sostienen que se siente muy afligido porque Vidal esté a punto de perder la provincia de Buenos Aires.

                                                                             PUBLICIDAD

               

Cuando allá por enero, se barajó la posibilidad del desdoblamiento de las elecciones en el territorio bonaerense, fue la tenaz negativa de Peña la que hizo que Macri se oponga. Peña argumentaba que “desdoblar debilitaría las chances electorales de Macri”. Hoy temen que hasta Horacio Rodríguez Larreta no gane en primera vuelta en la Ciudad de Buenos Aires.

“De pasar a querer cambiar la historia de los últimos 70 años de la Argentina, ahora Macri ve que quizás en diciembre se vaya a su casa”, comentaban en la Casa Rosada.

En este sentido, algunos piensan que es importante trabajar en un plan alternativo. Es decir -sin bajar los brazos en la pelea electoral- tener conciencia de que quizás no sean reelectos y que por lo tanto la prioridad es llegar de la mejor manera posible para entregar el poder en diciembre.

Es conocido que en Cambiemos no existen planes B. De hecho, el resultado electoral negativo los dejó en un primer momento, sin capacidad de reacción.

Se trata de un gobierno donde llamativamente los que se equivocan no pagan sus errores, “no hay premios y castigos” comentan en la Casa Rosada. El ala “optimista” esgrime que la crisis de esta semana es solo culpa de la gente que votó “al pasado”. No se hacen cargo de haber llevado al país a esta situación ni de haber dejado solo a Macri.

                                                                       PUBLICIDAD

                     

fte.ambito

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar

"La suya es una sociedad de clases, señora, y la suya también, señor, y ténganlo muy en cuenta, si no quieren que su amnesia termine en terapia de choque. También es una sociedad capitalista y accionada por el mercado, uno de cuyos atributos es el ir dando trompicones de una depresión/recesión a otra. Como es una sociedad de clases, reparte los costes de la recesión y los beneficios de la recuperación de forma desigual, aprovechando cualquier ocasión para dotar de mayor firmeza a su columna vertebral: la jerarquía de clases"

Zygmunt Bauman